Love Live! Las vacaciones de verano de μ’s ~ Noche de fuegos artificiales

NicoMaki Diary

Aunque todavía no he hablado de ello en este blog, lo cierto es que Love Live! me gusta… bastante. Bueno, dejémoslo en obsesión compulsiva. Pero, dentro de este fandom, lo que realmente me absorbe es el NicoMaki, la pareja (canon) de mis dos personajes favoritos, Nico Yazawa y Maki Nishikino.

Por eso, me decidí a traducir su capítulo por excelencia en el último Diary de la franquicia, “Love Live! Las vacaciones de verano de μ’s” (ラブライブ! School idol diary ~μ’sの夏休み~), que es el que se puede leer a continuación. No obstante, creo que es pertinente hacer una introducción sobre estos Diary (SID en siglas para “School Idol Diary”), pues el fandom occidental de Love Live! no está tan familiarizado con las novelas de μ’s.

Sigue leyendo

Libro: Legado (Eragon IV)

libro-legado-eragon-iv

Comencé esta saga cuando apenas aterrizó en tierras españolas. A riesgo de equivocarme con la fecha, pues ya no tengo el primer libro para comprobar el momento de publicación de la edición en castellano, hace casi unos diez años. Tras leer la primera entrega (Eragon), seguí fielmente a Christopher Paolini en su narración de las aventuras de Eragon y su dragona Saphira. Sin embargo, una vez terminado el tercero, me estanqué por algún motivo en el ánimo de leer cuanto antes el final de la saga y hasta hace bien poco no me lancé a leer Legado (Inheritance), un libro que se publicó a finales de 2011.

Este desánimo contagió mi ritmo de seguir adelante con el libro, y lo cierto es que tardé bastante en leerlo (sus más de 800 páginas tampoco ayudan a terminarlo en dos tardes, ciertamente). La cuestión es que, o mis gustos han cambiado o Legado ya no cuenta con los elementos que me atrajeron de la trilogía anterior (seguramente sea lo primero), porque el desenlace de esta franquicia me ha resultado un petardo. Así de directo.

Aunque debo reconocer que la narración del final (de las últimas 50 páginas, me refiero) es muy intensa y emotiva (alguna que otra lagrimilla se me escapó, pero yo es que soy muy sentimentaloide), la resolución del conflicto final se me antoja incoherente y digna de una película de Disney. Estaba claro: si pintas a un personaje como el más poderoso de la faz de la Tierra, luego es muy difícil darle un final sin que parezca sacado de la manga. Sea como sea, ésta no es la única incongruencia del libro, pues los capítulos dedicados a Roran rozan el atraco a mano armada. De hecho, es curioso ver cómo Paolini señala en la propia narración estas incoherencias (como que el personaje sea analfabeto pero aun así se convierta en oficial del ejército, por ejemplo) para luego saltárselas a la torera por el simple hecho de que el personaje es popular y tiene que salir molando para que los fans no se le tiren al cuello. Además, el marcado intento de Paolini por parecerse a cincuenta mil escritores anteriores a él tampoco ayuda a que hable de forma positiva sobre sus libros.

Sea como sea, “Eragon”, como saga juvenil, está muy conseguida y bastante bien escrita; y es una buena opción a la hora de leer fantasía de este corte demográfico. Además, no todos los elementos que aparecen en su historia son para tirarlos al foso de los leones, muchos de sus personajes tienen un gran carisma y en su final se puede apreciar la madurez del propio autor. En definitiva, una franquicia que, para mí, da una cal pero otra de arena. Tengo sentimientos encontrados con “Eragon”, lo admito.

Lo que sí tengo claro es que me gustaría seguir leyendo libros de Paolini. Si en su juventud ha sido capaz de mostrarnos un trabajo muy correcto lleno de elementos interesantes (aunque no todas sus partes sean de mi agrado, hay que reconocerle a Paolini que es buen escritor), su evolución puede ser digna de seguir de cerca.

Libros: Trilogía Los Juegos del Hambre

Tras ir al cine para ver su adaptación a la gran pantalla (así me gusta, empezando las cosas al revés), decidí comenzar esta trilogía de Suzanne Collins, cuyo primer libro data de 2008.

La saga ya es enormemente conocida y no creo que necesite algún tipo de presentación, así que pasaré directamente a mi opinión sobre las desventuras de Katniss Everdeen. Sobre los libros en concreto, debo decir que el primero (Los Juegos del Hambre) y el tercero (Sinsajo, 2010) han sido mis favoritos, pues del segundo (En llamas, 2009) lo único destacable es el final.

Sin embargo, mi valoración global es bastante positiva, a pesar de que la saga cuenta con sus más y sus menos, y que ésta se centra de forma exagerada en el triángulo amoroso de marras, pensado al milímetro para dejar locas a las fangirls de turno. Además, muchas escenas ocurren por el simple hecho de que quedan bien y son necesarias para que la historia pueda continuar. Y es que no debe pasar desapercibido: Los Juegos del Hambre es novela juvenil… para chicas. Con toques adultos y más de un desmembramiento para parecer lo contrario, sí, pero juvenil al fin y al cabo. No obstante, y tras esta primera impresión, la trilogía esconde más de una sorpresa para los lectores de más edad: una evolución del personaje principal, Katniss, muy bien llevada y estudiada, un transfondo atractivo desde el punto de vista de la ciencia ficción y una crítica social interesante que viene muy bien para los tiempos que corren.

Con todo, sería injusto tacharla sin más de novela juvenil pensada para quinceañeras romanticonas. Cada libro cuenta con guiños constantes que nos recuerdan que lo que vive Katniss (desde su alrededor a su forma de pensar) no es infantil ni juvenil. Y es ahí donde tal vez recaiga su mayor defecto, en la pugna interna del propio libro al tener que contentar a ambos públicos: al juvenil y al adulto.

Pero insisto, lo peor, con diferencia, la necesidad de incluir un triángulo amoroso innecesario que muchas veces rechina con las características de la trama principal. Lo segundo, tal vez, sea que al estar contado en primera persona, lo que gana en introspección de la protagonista, lo pierde en desarrollo del resto de personajes y de las subtramas ajenas a Katniss. Lo tercero, seguramente, es darte cuenta demasiado tarde que Peeta es el mejor personaje de la trilogía.

Como halagos superfluos puedo decir que se tratan de libros que se leen muy rápido y que, gracias a su fluidez narrativa, al menos siempre se hacen amenos.